Nacimos como una empresa dedicada a la comercialización y distribución de combustibles, a la que incorporamos combustibles pesados, asfaltos y lubricantes.
La dinámica y funcionalidad de todas las unidades de negocio tienen un patrón común y una interrelación no solo de procesos, sino también de personas, lo que nos permite interactuar y dotar de dinamismo y flexibilidad a toda la estructura organizacional.
En todas las actividades siempre hay una intervención o respuesta personal sobre los hechos, porque estamos absolutamente convencidos que las relaciones son uno de los bienes más importantes de nuestra empresa.
Los negocios generalmente carecen de emociones, se definen en función de una estructura rígida ausente de sentimientos, como si no se tratara finalmente de relaciones entre personas. «Negocios son negocios»...
Nuestra visión ha sido dotar a todas nuestras relaciones de sentimientos, empatía y emociones que permitan establecer relaciones duraderas.
Marcelo E. Rossini es nuestro fundador y líder. Es un convencido de que las relaciones de negocios deben ser también relaciones de personas con conexión emocional, que supere las mínimas condiciones tradicionales necesarias para originar, mantener y perdurar una relación comercial, donde los interlocutores terminen formando parte de una verdadera relación cordial, sinérgica, duradera y en muchos casos amistosas.
Marcelo se maneja de la misma manera ante un tema personal como de negocios, con mucha energía y entusiasmo, con una hiperactividad empresarial atípica para lo que es el mundo empresarial tradicional donde se respetan los tiempos y las formalidades.
Esta forma de actuar en los negocios muchas veces lo lleva a tomar decisiones que riñen entre la razón y la emoción, entre lo real y lo instintivo, lo que le da un perfil de empresario muy particular.
Un mate antes que un café, un beso antes que un apretón de manos, una charla personal antes que un email, un asado antes que una reunión de negocios, un favor antes que un servicio, perder antes que quedar mal, son algunos de los ejemplos cotidianos de actos y dichos del día a día de Marcelo.
Diversificar y abrirnos a nuevos negocios y oportunidades, contribuyendo al desarrollo económico de la región y del país.
Hacer negocios de manera sustentable, con responsabilidad social y forjando un futuro más verde.
Entusiasmo en lo que hacemos, compromiso total con las personas y honestidad en los negocios.